El rector de la Universidad Simón Bolívar, Benjamín Scharifker (BS), conversó con el periodista Ernesto Villegas (EV) y el director de la oficina de Planificación del Sector Universitario, Antonio Castejón (AC), en la emisión de hoy, 13 de marzo, del programa “En confianza” a través de Venezolana de Televisión.
EV: Hay un conflicto entre los rectores y el Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior con respecto a este nuevo mecanismo (del Sistema Nacional de Admisión). Quisiera que clarificáramos aquí las posturas de ambos sectores. Vamos a escuchar a los proponentes, al profesor Castejón.
AC: Es un tema en el cual hay una voluntad, al menos expresado en el Consejo Nacional de Universidades, de llegar a un acuerdo. Para eso se nombró una comisión que propuso el rector de la UCV, Antonio París, para sentarnos a buscar acuerdos en cómo se va a hacer esto. De tal manera que todos estamos de acuerdo, o por lo menos es mi impresión que he tenido en las reuniones con los diferentes consejos universitarios, y estamos buscando un Sistema Nacional de Ingreso a la Educación Superior que tiene que ser superado en función de la equidad, para garantizar mayor exclusión de los estudiantes que cumplan los requisitos que establece la Constitución para estudiar. Queremos canalizar la prosecución de estos estudiantes, eliminar la deserción y buscar la calidad académica.
E.V. ¿Hay acuerdo en eso profesor Scharifker?
B.S: Yo no calificaría la situación actual como un conflicto. Existe a lo mejor algunas diferencias en los puntos de vista, pero los objetivos son comunes. El objetivo que es común a todas las universidades, al CNU y a la Opsu, es que hay que mejorar la inclusión de todos los estudiantes de Venezuela y su acceso a servicios educativos de calidad. En eso tenemos absoluto acuerdo. En donde no tenemos un acuerdo absoluto es en las maneras como nosotros vamos a lograr esos objetivos. Para nosotros es muy importante, no sólo que los estudiantes ingresen a las universidades, sino además que los estudiantes puedan proseguir estudios y finalmente puedan egresar como profesionales con altas probabilidades de éxito para brindar servicios de valor a la sociedad, y es ahí donde nosotros debemos trabajar, para que el sistema de ingreso a las universidades garantice la prosecución de los estudios.
Para que unestudiante realmente tenga las condiciones de proseguir sus estudios tienen que existir, por ejemplo, infraestructuras apropiadas, servicios, becas, aulas, profesores, bibliotecas, laboratorios, comedores, transportes, pero también deben estar en la capacidad de cursar los estudios universitarios y poder aprobar las materias. Por eso tenemos que diseñar un sistema de ingreso que atienda todas esas necesidades. Allí tenemos una tarea pendiente, en cómo brindar esas garantías a los estudiantes de que cuando ingresen a la universidad realmente estén en condiciones de seguir estudios y de aprobar las materias, porque de nada sirve que un estudiante ingrese y luego se convierta en una persona frustrada por no poder afrontar los estudios, o simplemente porque en los niveles anteriores a la educación superior no obtuvo los servicios educativos que lo prepararan para la educación superior.
EV: Usted dice que no hay conflicto pero resulta que el CNU ha suspendido las pruebas internas en las universidades y ustedes, los rectores, han dicho que sí las van a hacer. Si eso no se llama así, ¿cómo llamarlo?
AC: Pienso que es un tema en el cual tenemos que llegar a acuerdos. Ese es uno de los puntos de divergencia que tenemos ahora. Nosotros entendemos porque se pusieron las pruebas internas. Las pruebas se originaron porque se necesitaba seleccionar debido a que no había cupo suficiente para la demanda, y se vieron obligados a hacer un sistema de selección que, según los proponentes de las pruebas internas, garantizaban que los elegidos tuviesen éxitos en la carrera. Esos son los elementos fundamentales que justifican la prueba interna. Pero la prueba interna es un aspecto que es incompatible con una política de ingreso, que deja mucha gente fuera que tiene condiciones para ser exitoso. Entonces decimos: Vamos a tomar de la prueba lo que es positivo y vamos dejar a dejar por fuera lo negativo, porque es realmente es excluyente y es una prueba que selecciona y deja mucha gente fuera.
Entonces proponemos que vayamos a un sistema en el cual reconozcamos que hay un desnivel entre las competencias de los estudiantes que llegan a la universidad, en conocimientos y en aptitudes. Esos estudiantes pueden iniciar una carrera universitaria, pero hay otros estudiantes que por diversas razones llegan a las puertas de las universidades sin los niveles de competencia ya satisfechos, pero que tienen condiciones y aptitudes para ser exitosos. Entonces proponemos un plan de nivelación que ponga a los jóvenes en igualdad de condiciones, tratando de sustituir las pruebas internas.
EV: Usted hace una diferenciación entre la nota que tiene un muchacho y las aptitudes que tiene para ser exitosos en el desempeño de una carrera
AC: No hay que dejar de tomar en consideración los méritos del estudiante, los que tienen alto rendimiento o alto promedio, pero no podemos dejar que solamente entren a las universidades los que han tenido muy buena formación en bachillerato, sino buscar un acuerdo basado en lo que está en la Constitución Nacional que el estudiante que tenga aptitudes para estudiar o potencialidades para ser exitoso. Queremos darle la oportunidad de que realmente entre a la educación superior, pero que sea a través de un curso de nivelación de las universidades nacionales. Ahora estamos construyendo de este curso de nivelación.
EV: ¿Ustedes estarían de acuerdo con eso?
BS: Esa es exactamente la propuesta nuestra y es lo que hemos establecido a través del Ciclo de Iniciación Universitario. Nuestro sistema de ingreso toma en cuenta la nota de bachillerato del estudiante y toma en cuenta la nota de una prueba interna…
EV: Ustedes me corregirán, pero el método propuesto por el Mnisterio (de Educación Superior) establece una comparación entre el estudiante y su entorno. Lo que quiere decir que esos liceos que tienen años sin meter estudiantes en la universidad podrán hacerlo, entonces tendrá chance el mejor estudiante de cada de uno de esos liceos independientemente de la comparación con otros, inclusive los privados.
BS: Ese sistema propuesto tiene una gran cantidad de problemas, pero yo quisiera referirme a lo que estaba diciendo con respecto a lo que mencionó el profesor Castejón sobre nivelar a los estudiantes hacia arriba. Nuestro sistema de ingreso considera las notas del bachillerato y las notas de una prueba…
EV: Perdón, eso que llaman mérito no es considerado en este método actual?
BS: No es considerado en el método actual porque eso introduciría nuevas inequidades. Por eso nosotros no estamos de acuerdo con esa propuesta (…) Lo que quisiera explicar es lo que nosotros implantamos en la USB desde el año 2003 con el Programa de Igualdad de Oportunidades, y desde 2005 con el Ciclo de Iniciación Universitaria, y que nos ha permitido superar la brecha de exclusión que existía en la USB: Para el año 2007 la proporción de estudiantes que provenía de liceos oficiales que ingresó a la USB es exactamente igual a la proporción de estudiantes que habían aspirado ingresar. Por lo tanto, esa tesis de que existe una exclusión de los estudiantes provenientes de la educación oficial para ingresar a la USB se cae simplemente, por que lo debemos buscar mecanismos que mejoran la inclusión de los estudiantes a través de su capacitación.
EV: Pero entiendo que el problema es que están entrando en las universidades en una proporción muy alta de estudiantes de colegios privados. Entonces quiero aclarar eso: ¿Estamos de acuerdo en que los muchachos de los liceos públicos también el derecho de entrar en las universidades?
AC: Sí, claro.
BS: Sí, que todos los estudiantes tengan las mismas posibilidades.
EV: ¿Entonces la discrepancia está en cómo hacerlo?
AC: Hay puntos en los que estamos coincidiendo. Pero en las discusiones uno se va acercando más a lo que ellos quieren, y me refiero a los rectores de las universidades autónomas, y se nota que están de acuerdo en que hay que superar la situación de que haya muchos liceos del país cuyos estudiantes no llegan a la educación superior. Entonces, ¿cómo hacer eso? El percentil que menciona el profesor Scharifker es una propuesta y tenemos otras para tratar de garantizar que la estructura social de los estudiantes de las universidades se parezca a la del país. Hoy no se parece, está invertida totalmente, pero eso no es culpa de las universidades. La mayoría de los estudiantes que están en las universidades vienen de las clases 1, 2 y 3; y las 4 y 5, que son mayoría, son las minorías en las universidades. Nosotros no decimos que eso sea culpa de las universidades.
EV: Los rectores dicen que eso es culpa de la educación básica, que el Estado debe mejorarla para permitir a esos estudiantes entrar a las universidades.
AC: Eso es un planteamiento que hay, nosotros no lo decimos. El problema es que estamos ante una realidad para la cual tenemos que tener una salida. No podemos decir, por ejemplo, que esa situación es culpa de las universidades, pero si no hay cupo en las universidades algo tenemos que hacer. Además, los profesores de secundaria los formamos en las universidades, de manera que algo de responsabilidad tenemos en la formaciónde los muchachos. Pero vayamos entonces al problema real que tenemos ahora: Tenemos una gran cantidad de estudiantes de las clases sociales humildes, de las 4 y 5, que no llegan a las universidades, pero que tienen talento y condiciones para ser exitosos. Eso también lo respaldan ellos (los rectores de las universidades autónomas). Entonces, el asunto es el cómo, y para eso se designó en el CNU una comisión y nos vamos a sentar mañana a trabajar. Yo estoy seguro de que vamos a llegar a un acuerdo porque si hay voluntad real en la conceptualización del problema, el cómo y la ruta la podemos acordar.
EV: ¿Usted cree eso profesor Scharifker?
BS: Yo estoy totalmente de acuerdo en que vamos a llegar un acuerdo y el acuerdo al cual vamos a llegar va a ser beneficioso para los estudiantes. La propuesta nuestra es un ciclo de iniciación a la educación superior universitaria, es exactamente la misma propuesta, para atacar esa desproporción.
EV: Muchos estudiantes ni siquiera presentan la prueba porque creen que eso es inalcanzable.
BS: Eso tenemos que resolverlo. La manera de resolverlo es las mismas universidades contribuyamos a capacitar y nivelar a aquellos estudiantes que no hayan podido obtener los servicios de calidad que todos tenemos derechos de tener. El objetivo es que cuando ellos ingresen a la universidad tengan las mismas condiciones de prosecución que aquellos otros estudiantes más afortunados que fueron a otras instituciones donde sí les proveyeron de ese servicio. Hay una realidad, hay muchos liceos donde no hay profesores de matemáticas o química y no se les da clases de esas materias a los estudiantes. Entonces un estudiante que quiere estudiar ingeniería o medicina va a tener graves dificultades para aprobar su primer curso.
EV: Entiendo que hay un déficit de estudiantes de esas ciencias básicas. O sea que Venezuela necesita eso más que las profesiones de carreras más demandadas.
BS: Si, necesitamos crear condiciones para estimular la formación de profesionales en esta área porque son áreas claves para lograr un desarrollo sustentable, autónomo y endógeno, que son los objetivos del Estado en este momento.
AC: Para aprovechar este medio, para que nos vayamos poniendo de acuerdo, uno de los problemas es la deserción estudiantil, lo que tiene que ver con la aplicación de una prueba vocacional que hasta ahora es voluntaria. Queremos establecerla como requisito de ingreso para que la persona, a través de esta prueba, pueda descubrir su vocación y definir cuáles son las carreras para las que realmente tiene aptitudes. Así nosotros podremos clasificar al estudiante en 4 grupos: ciencias, tecnologías, áreas humanísticas y salud. Cada estudiante va a ser ubicado en cada una de estas áreas dependiendo de su vocación. Cada una de esas áreas tiene un conjunto de carreras, y en cada una habrá un curso introductorio de la educación superior, que lo van a hacer todos los estudiantes. Un estudiante puede decidir que no necesita ese curso porque ya tiene las competencias, pero eso ya sería voluntad del estudiante. No es prueba selectiva y los cursos tampoco van a ser selectivos. Son cursos que tratan de nivelar al estudiante y explorar sus aptitudes, que puede sustituir las pruebas internas.
EV: ¿Qué va a pasar con los estudiantes de ahora, los que pronto se graduarán de bachilleres?
BS: Los procesos en las universidades no pueden ser improvisados. Nosotros tenemos una serie de procesos para garantizar que los estudios que ofrecemos en la universidad son estudios de calidad porque la sociedad requiere profesionales con garantías de calidad. Nuestra propuesta para este año es que nosotros hagamos el ingreso a las universidades de acuerdo a los procedimientos que conocemos. El jueves pasado se reunió el CNU y se decidió que se eliminaran las pruebas internas, pero no se ha previsto ningún método alternativo para el ingreso de estudiantes en las universidades.
Se dijo que se iban a reunir el 8 de mayo para que se decidieran esos mecanismos de ingresos. Pero el 8 de mayo nosotros no podemos comenzar un sistema de ingreso. Nosotros empezamos los sistemas de ingresos en la universidad un año antes de que los estudiantes empiecen sus estudios de último año. Nosotros hemos convocado en la USB las pruebas de ingreso para el 29 de marzo y el 5 de abril. Yo quisiera aprovechar esta oportunidad para invitar a los estudiantes a que asistan a las esas pruebas de ingresos para carreras largas y cortas que ofrece la USB en su sede de Sartenejas y en su sede de camurí Grande; porque nosotros pensamos que debemos trabajar este año de acuerdo a lo que conocemos. Durante este año debemos ponernos de acuerdo para mejores sistemas de ingreso que podamos aplicar en las universidades, y entonces implantar esos sistemas de ingreso con la suficiente planificación.
EV: Pero la posición del Ejecutivo, de la Opsu, es que no van esas pruebas internas. ¿Cierto?
A.C: La proposición que dio el Ministerio fue de la eliminación de las pruebas internas, y así se decidió en el CNU. Algunos rectores por supuesto no votaron por eso. Pero queremos plantear que entendamos que, si vamos hacia un sistema que se supone incluyente, las prubebas internas son un mecanismo de exclusión y no podemos estar esperando para el año que viene, porque el problema hay que resolverlo de una vez. Si hay voluntad real de resolver el problema de una vez debemos hacerlo y por eso se nombró esa comisión.
El llamado que hacemos es que nos entendamos este año para que buscamos una propuesta que obviamente es de emergencia, es provisional, que se ponga en el camino de lo deseable. Necesitamos minimizar la exclusión y eso es posible hacerlo. Yo creo que las mesas de trabajo son para eso. Nosotros no podemos reconocer las pruebas internas, necesitamos realmente que exista la voluntad de todos para que logremos el concurso de todos para eliminar desde este año la exclusión en la educación superior. En consecuencia, aplicaremos estrategias de ingreso que son contrarias a una política de exclusión. Si insistimos este año en las pruebas internas vamos a seguir promoviendo la exclusión. La invitación es, y para eso es la mesa que instalaremos el viernes, para que logremos desde este año ponernos en camino de una política de inclusión de ingreso a las universidades.
EV: ¿Cuál es ese método transitorio?
A.C: Hay un sistema para ordenar realmente a los estudiantes de acuerdo a su mérito. Hay un sistema que resume la estadística, que equipara a todos los estudiantes de liceos públicos y privados. Por ejemplo, yo no puedo comparar un liceo donde la evaluación es muy fácil con un liceo donde es más estricta. Entonces, a cada estudiante hay que medirlo en su entorno. Y no se trata de un sistema de ingreso en el cualel estudiante compita con los otros, queremos uno donde no haya competencia.
EV: ¿Qué dice el rector de la USB?
BS: En las bases fundamentales de la argumentación estamos totalmente de acuerdo. En donde evidentemente no hemos logrado el acuerdo es en cómo lograr esos objetivos.
EV: Pareciera que en el cómo y el cuándo…
BS: Es que el cuándo es parte del cómo porque nosotros no podemos improvisar. Si nosotros improvisamos en cualquiera de los procesos que nosotros tenemos en las universidades, estaremos es garantizando el fracaso.
EV: ¿Dejarlo para después no es dejarlo para nunca?
BS: No es dejarlo para nunca porque nosotros ya hemos empezado a hacer innovaciones en materia de inclusión desde el año 2005. Repito que nosotros con el CIU, que es exactamente lo que está planteando el profesor Castejón, hemos logrado superar los problemas de exclusión de una manera importante a través de la capacitación de esos estudiantes que no tuvieron buena preparación en los liceos. Nosotros tenemos un alcance de más de 100 liceos de la Gran Caracas con el PIO, donde nosotros movilizamos más de 2000 estudiantes anuales, y también tenemos un gran alcance a través del CIU. Para nosotros esa es una vía totalmente coincidente con la de la Opsu pero que es muy difícil de implementar en el momento inmediato en forma universal porque son 13.000 los estudiantes que aspiran ingresar a la USBy nuestra capacidad de atención no es tanta. Nuestra capacidad de atención es mucho menor. Lo que plantea el profesor Castejón es, y estamos totalmente de acuerdo, que nosotros tenemos que alcanzar a todos aquellos estudiantes que aspiran a ingresar en las universidades. Pero nosotros necesitamos condiciones: ¿Dónde están los profesores de matemáticas? ¿Cómo les damos clases a 13.000 estudiantes sin tener los profesores? En el Instituto Pedagógico de Caracas no estudian más de 6 ó 7 profesores al año la carrera de matemáticas.
EV: ¿Y en la USB no hay matemáticas? ¿La universidad no reflexiona sobre sí misma?
BS: El problema es que no hay gente que quiera estudiar esas carreras, entonces hay que reflexionar por qué sucede eso. Quizá nosotros no estamos haciendo el reconocimiento social apropiado a estos profesionales, no le estamos dando un salario justo y otros factores. Pero hay que atacar esas causas.
E.V: Hay mucha gente que quisiera trabajar como profesor en la USB, pero le sistema le dice que es más fácil ser abogado, buhonero, periodista, ingeniero, etc. Porque no es una aspiración social el ser matemático.
A.C: Hay un problema allí que queremos abordar. Eso que dice el rector Scharifker de la escasez de profesores de matemáticas es cierto. Por eso tenemos la propuesta de la formación de profesores para atender esas necesidades. Es cierto que las facultades egresan muy pocos profesionales en ciencias básicas. Entonces queremos formar a especialistas para que den clases de matemáticas en la universidad. Queremos que sea un plan permanente. Ese problema lo podemos resolver.
BS: Fíjate que tan coincidentes son las estrategias que nosotros tenemos un Programa de Didáctica en las Matemáticas, que empezó hace unos 5 años en la universidad, y también tenemos programas de perfeccionamiento profesional en física, química y ahora estamos iniciando uno en lenguaje. De forma tal que contribuimos a la formación de personas para dar clases de esas materias que son claves para el desarrollo intelectual, emocional y humano de los estudiantes. Tenemos que atacar las causas del problema de la exclusión, no solamente los efectos.
EV: Quiero hablar de un tema que tiene que ver con la percepción. No tengo estadísticas, ni encuestas de opinión pública, pero hay la percepción de que la propuesta del Gobierno apunta a abrirle las puertas de la universidad a todo el mundo sin verificar sus condiciones académicas, por una orientación populista. Y está la percepción de que en las universidades hay una cerrazón porque hay una élite universitaria y económica que no quiere que su universidad se llene de ‘pata en el suelo’.
AC: La propuesta no es ésa. La propuesta es la siguiente: Buscar un sistema nacional de ingreso en el cual todos los estudiantes que cumplen las condiciones que establece la Constitución tengan acceso a la educación superior universitaria. Hay un acuerdo en lo que estamos proponiendo, el mayor problema tiene ver con lo que haremos este año. Nosotros conversamos mucho, no crean que la cosa es como sale en os medios, que nosotros andamos en guerra: Siempre estamos conversando y dialogando, buscando fórmulas. Tenemos que buscar las vías intermedias.
BS: El viernes (mañana) tenemos una reunión. Es muy probable que en esa reunión nosotros consigamos fórmulas para conciliar estas posiciones.
EV: ¿No hay esa cerrazón a la que yo hacia referencia en las percepciones? Leí un mensaje aquí que dice que la cola para tomar el autobús de la Simón parece un éxodo de un país nórdico, todos son ‘catiritos’.
BS: Yo te invito a que vayas a tu alma mater para que tú mismo verifiques que los que trabajamos y los que estudian en la USB son venezolanos como tú y como yo.
EV: Pero no hay duda de que hay un filtro social en los mecanismos de admisión de la USB, es notorio.
BS: No estaría de acuerdo con esa percepción. Nosotros tenemos una distribución de estudiantes que tiene que ver con la distribución social y económica de Venezuela. He escuchado una tesis de altos funcionarios del Ministerio de Educación Superior de que jamás ha entrado un pobre en la USB y nunca se graduó un pobre en la USB. Bueno, yo quiero ratificar que eso no es verdad. Mientras nosotros asumamos posiciones extremas como las percepciones que tú caricaturizaste entonces estaremos lejos de la realidad.
EV: En Estados Unidos hay una especie de refrán que dice que ‘Fulano es el negrito de Harvard’ como para decir que no hay discriminación social. Ahora parece que Obama va a romper ese estereotipo. Pero, en todo caso, ¿esa observación no existe en las universidades? ¿Hay la disposición de pintar de diferentes colores raciales, políticos, y hasta regionales?
BS: Las universidades públicas han significado en Venezuela, por muchos años, el principal factor de promoción social. Nosotros en las universidades hemos acogido personas de todas las clases sociales y eso ha sido así hasta hace mucho porque ahora no hay muchas oportunidades de trabajo en Venezuela que garanticen realmente ese progreso. Muchísimos compañeros venían de los barrios de Caracas a estudiar en la casa de todo el mundo.
EV: Pero ahora hay acuerdo en que eso no es así.
BS: Hay una gran exclusión de las clases sociales populares y la razón de eso es que los servicios de educación son excluyentes.
EV: ¿De modo que dejar las cosas como están es mantener la exclusión? ¿Hay coincidencia en que eso hay que revisarlo?
BS: No solamente hay que revisarlo, hay que resolverlo bien. No solamente tratarlo con medidas cosméticas o efectistas, como la eliminación de las pruebas de admisión, que es definitivamente una medida cosmética y efectista.
AC. No hay duda de que en la USB hay gente pobre. Decir que en la Universidad Simón Bolívar no hay gente pobre es una exageración. Pero de todas maneras no es verdad que la composición social de la universidad refleje el país. Y no es la universidad, es el sistema de ingreso que tienen, que favorece a los que han sidofavorecidos y que desfavorece a los que han sido desfavorecidos en la vida. Aquí hay gente muy pobre que es tan inteligente como el más exitoso de los estudiantes de la Universidad Simón Bolívar. Hay estudiantes que se autoexcluyen de la USB, creen que llegar es excepcional, que es para los genios. Eso es un asunto que asunto que tenemos que abordar y la invitación es a hacerlo este año y no a partir del año que viene ni dentro de 15 años.